Alcance
Muchas webs están publicadas y funcionan…
pero no transmiten bien lo que hace el negocio, no están bien organizadas o no ayudan a convertir visitas en clientes.
A veces el problema no es técnico. Es de estructura, claridad o diseño.
El rediseño web consiste en mejorar lo que ya existe para que la web tenga más sentido, mejor aspecto y mejor funcionamiento.
No siempre hace falta rehacer todo. Muchas veces hace falta replantear bien.
Si te identificas con alguna de estas situaciones, el rediseño web puede ayudarte a mejorar tu página sin empezar desde cero.
Revisamos estructura, diseño, contenidos y funcionamiento para detectar qué se puede mejorar.
No rediseñamos por rediseñar.
Buscamos cambios que realmente mejoren la web.
Trabajamos sobre la web aplicando mejoras de forma ordenada y cuidando cada detalle.

Tu web transmite mejor lo que haces y resulta más fácil de entender.

Una web bien estructurada facilita la navegación y genera más confianza.

Tu web deja de ser algo que hiciste hace años y pasa a reflejar el momento real de tu proyecto.
Cuéntanos cómo es tu web y qué te gustaría mejorar. Te diremos qué cambios tienen sentido y cómo podemos ayudarte.
Sí, en muchos casos no es necesario rehacer toda la web.
Un rediseño web consiste en mejorar la estructura, el diseño, la claridad de los contenidos y la experiencia de usuario sin perder todo el trabajo que ya está hecho.
Dependiendo del estado de la web, se pueden rediseñar solo algunas partes clave como la home, las páginas principales o la organización del contenido, consiguiendo una mejora importante sin empezar de cero.
El precio de un rediseño web depende de varios factores: el estado actual de la web, las páginas que hay que mejorar, el tipo de cambios y si es necesario reorganizar contenidos o funcionalidades.
Por eso normalmente el rediseño se valora tras revisar la web.
Después de analizarla, se puede proponer una solución ajustada al trabajo real que necesita el proyecto.
Sí. Muchas webs hechas con el Kit Digital se pueden mejorar o reorganizar sin necesidad de rehacerlas completamente.
En estos casos se revisa la estructura, el diseño, la claridad de los contenidos y el funcionamiento general para detectar qué merece la pena mejorar y qué no es necesario tocar.
El objetivo del rediseño es aprovechar lo que ya existe y corregir lo que no está funcionando bien.
Depende del alcance del rediseño.
Mejoras puntuales o rediseños parciales pueden realizarse en pocos días o semanas, mientras que rediseños más profundos pueden requerir más tiempo.
Antes de empezar se define el alcance del trabajo y los tiempos aproximados para que todo el proceso sea claro.
Hay algunas señales claras:
La web se ve antigua o no transmite profesionalidad
Cuesta explicar bien lo que hace el negocio
La información está desordenada o confunde
No genera contactos o resultados
No se adapta bien a móviles
Si aparece alguno de estos problemas, normalmente un rediseño puede mejorar la claridad, la imagen y la eficacia de la web sin necesidad de rehacer todo el proyecto.